Historia de las alpargatas españolas

Las alpargatas, ese icónico calzado español, han perdurado a lo largo del tiempo, reinventándose año tras año en manos de diseñadores que aggiornan el modelo clásico. Aunque hoy en día son sinónimo de moda y estilo, su historia se remonta a tiempos ancestrales, conectando con civilizaciones como la del antiguo Egipto.

El origen conocido de las alpargatas se encuentra en las tierras del Nilo, donde hace miles de años ya se confeccionaban estos peculiares zapatos. Sin embargo, fue en España donde el calzado encontró su hogar y se convirtió en una parte esencial de la identidad cultural. Hace más de cuatro mil años, los primeros fabricantes españoles crearon los primeros prototipos de alpargatas, cuyos ejemplares antiquísimos se resguardan hoy en el Museo Arqueológico de Granada. Estos calzados destacaban por su ligereza, suela de cuerda (generalmente de yute o soga) y su diseño en lona, características que aún persisten en las alpargatas contemporáneas.

El uso de las alpargatas se expandió en el siglo XIII, cuando los soldados de la Corona de Aragón las adoptaron como calzado habitual. Su flexibilidad y frescura las convertían en una elección cómoda para afrontar los desafíos militares de la época. Con el tiempo, las alpargatas se popularizaron entre los campesinos, convirtiéndose en un símbolo de la vida rural.

No tardó mucho para que surgieran fábricas de alpargatas en el norte de España, donde el calzado honraba la esencia cultural y tradicional del país. Lo que alguna vez fue considerado como propio de la clase humilde, pronto capturó la atención de las clases sociales más altas. De hecho, las alpargatas se integraron en trajes regionales de diferentes partes de España, consolidando su posición como un elemento distintivo de la vestimenta tradicional.

En la década de 1950, las alpargatas alcanzaron la fama en Hollywood, donde celebridades de la época las lucían en películas y anuncios publicitarios. Artistas como Pablo Picasso y Salvador Dalí contribuyeron a su reconocimiento global al utilizarlas mientras trabajaban en sus obras. Sin embargo, el verdadero auge llegó en los años 70, cuando Yves Saint Laurent incorporó alpargatas con tacón en sus desfiles de moda en París, convirtiéndolas en la última tendencia. Este impulso llevó a un boom de ventas, multiplicación de diseños y un aumento en los precios.

 

A pesar de la competencia de las zapatillas deportivas en la década de 1980, las alpargatas siguieron siendo apreciadas, como evidenció la serie televisiva "Miami Vice", donde el personaje de Don Johnson llevaba trajes blancos combinados con llamativas alpargatas a juego. Aunque la fiebre de ventas se calmó, las alpargatas siguieron siendo populares entre un público fiel, manteniendo su estatus como un ícono de la moda española que ha resistido la prueba del tiempo. Desde los campos de batalla medievales hasta las pasarelas de la alta costura, las alpargatas españolas continúan su viaje, fusionando lo antiguo con lo moderno, y lo humilde con lo elegante.

LA INDUSTRIA DE LAS ALPARGATAS EN LA ACTUALIDAD Y EL COSIDO TRADICIONAL A MANO

  • Se tardan 30 minutos en coser a mano un par de alpargatas.
  • Existen menos de 500 artesanos en España que realicen el cosido a mano.
  • Las alpargatas cosidas a mano son más duraderas y cómodas que las alpargatas fabricadas o cosidas con máquina.
  • La producción de alpargatas con cosido a mano está muy limitada.
  • Las manos del artesano tienen el poder de ajustar el diseño al pie de la clienta.

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